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Sin embargo, a menudo ignora que, detrás de esta joya del siglo XVIII que es la Place de la Bourse, se encuentra el Barrio de Saint Pierre, corazón histórico de la ciudad, con sus antiguas y pintorescas callejuelas.

Tras la caída de la Burdigala romana, los habitantes se refugian en el interior de un castro; el Barrio de Saint-Pierre actual ocupa el centro de ese castro. La entrada del puerto interior coincidía con la ubicación actual de la Place Saint-Pierre. Los navíos cargados de mercancías atracaban en este lugar, antes de reemprender la marcha en dirección a las diferentes provincias, mientras que los comerciantes presentes aquí en gran número prosperaban.

Sobre los lodos del antiguo puerto se edificó, a principios de la Edad Media, la primera iglesia. Los nombres de las calles evocan todavía los oficios de otros tiempos: la Rue des Argentiers (los orfebres), la Rue des Bahutiers (comerciantes de baúles), la Rue du Chai des Farines (almacenes de cereales), etc. En el siglo XVI, las familias burguesas se instalarían aquí y la Cour des Aydes haría las veces de tribunal.

UN CONJUNTO ARQUITECTÓNICO ÚNICO

La acción decisiva de los Intendentes durante el siglo XVIII permite abrir el barrio al Garona y su puerto.  Al derribar las murallas medievales, se despeja la vista de la Place de la Bourse, la Rue Royale y la futura Place du Parlement. Esta transformación tuvo como consecuencia dotar a este barrio de una riqueza arquitectónica única.

No debemos abandonar este barrio sin visitar la sorprendente Place du Parlement, lugar donde se da continuidad a los programas aplicados por los ediles locales, combinando construcciones y reconstrucciones idénticas al original desde 1760 .

LA PUERTA CAILHAU, UNA ENTRADA REAL A LA CIUDAD

Construida en 1494, y con sus 35 metros de altura, la monumental Puerta Cailhau formaba parte de las murallas de la ciudad.

Desde su magnífica carpintería de roble, podemos contemplar unas magníficas vistas del decano de los puentes de Burdeos: el puente de piedra.

En sus diferentes plantas, una exposición presenta las herramientas y los materiales que se utilizaron para construir la ciudad. Un montaje audiovisual realizado a partir de vídeos antiguos, nos sumerge en el mundo de los picapedreros.